La demanda de la sociedad de mayor calidad y comodidad en las vías de comunicación, unido al desarrollo de la ingeniería civil, obliga a la construcción de grandes viaductos soportados por pilas que transmiten grandes esfuerzos que el suelo en sus capas superficiales no siempre está capacitado para soportar, siendo necesario transmitirlas a capas profundas mediante pilotes de gran diametro con empotramiento en roca y armadura en toda su longitud.